Mondrian es un juego para de 2 a 4 jugadores, publicado en 2016 por Tranjis Games, diseñado por Isra y Shei (Israel Cendrero y Sheila Santos) e ilustrado por Pedro Soto, con una duración de unos 20/40 minutos (diría que 10 minutos por jugador).

Conjuga básicamente dos/tres mecánicas: el “flicking” y el lanzamiento de dados como forma de “actuar”, y las mayorías y set collection para  la resolución de los puntos.

En Mondrian lo que básicamente hacemos es lanzar nuestros dados, por turnos, sobre unas cartas colocadas más o menos como en la figura superior. El valor del dado influirá en si nos podemos llevar o no una carta y cual de ellas. Tras en lanzamiento de todos los jugadores, cada uno podrá coger las cartas que pueda, y hacemos esto durante cuatro rondas.

Tras las cuatro rondas cada jugador deberá elegir un número de cartas (determinado por la cantidad que tiene el que menos ha pillado), entre las que ha conseguido, para ser puntuadas.

La forma de puntuación incluye sumar tanto los puntos que hay impresos en cada carta seleccionada, como los conseguidos con un mini-juego de mayorías según el cual cada “cuadrado/rectángulo” de un color (también de las cartas seleccionadas) cuenta para puntuar en esa mayoría (p.e. 3 cuadrados rojos de una carta, + 2 rectángulos de otra), cuyo ganador consigue un bonus muy suculento.

Esto hace de Mondrian un juego en el que el grueso del juego descansa en el lanzamiento de dados y en el “puteo” que puedes generar intentando mover los dados de los demás para perjudicarles, la búsqueda de las cartas que mas te interesan, y la toma de decisiones final de qué cartas jugar (y, por tanto, qué mayorías intentar buscar para puntuar).

Es un juego ligero, muy muy original tanto por el tema como por la forma en la que están entremezcladas las mecánicas, que son muy populares por separado pero que yo no recuerdo haber visto funcionar tan bien juntas, de los que creo que puedes sacar con jugones y con no jugones.

Es cierto que a mí estos juegos con este componente de habilidad y cierto azar me gustan basante, sobre todo si puedo afectar a lo que hace el resto, que además añade esa toma de decisiones respecto a qué cartas conseguir y elegir que, en mi opinión, le dan un punto tenso al final de la partida muy bien resuelto.

Los componentes han quedado muy chulos, con un acabado de las cartas tipo “lienzo” muy apropiado, quizá un pelín finas, pero también es cierto que no se “manipulan” apenas ya que no están pensadas para tener en la mano, intercambiar ni barajar continuamente.

Un juego creo que muy recomendable por su accesibilidad y por su punto de interacción.

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