10 años cumple en 2018 este juego de tablero (no confundir con Android: Netrunner, el juego de cartas), y es buen momento para reseñarlo.


Es ese momento era relativamente sencillo clasificar los juegos de mesa en “ameritrah” y “eurogame”. Añadiendo otras tres categorías, a saber, war-games, abstractos y party-fillers prácticamente teníamos clasificados todos los “juegos de mesa modernos”.

De unos años a esta parte es más frecuente encontrarnos con “híbridos” entre esas categorías: Cyclades, Earth reborn, Eclipse…

Pero en ese momento Android suponía una “rara avis”. Su larga duración, la complejidad de los textos en inglés, la densa explicación y quizá un tiempo muerto de juego bastante marcado han hecho que pase con mucha discreción y que apenas se le recuerde, siendo un juego muy muy peculiar y toda una experiencia de juego.


Tiene muchos elementos típicamente “euro” ya que el juego realmente se gana con puntos de victoria, y algunas mecánicas implican en cierto modo “mayorías” y optimización de acciones-recursos. A la vez que incluye una carga narrativa y temática muy potente, de las más profundas que he visto en un juego de tablero.

El problema es que para conseguir todo esto tenemos tooooodos estos componentes

y este tablero

que como es evidente, van de la mano de un buen popurrí de reglas.

TRASFONDO

Estamos en un futuro en el que la tecnología ha conseguido desarrollar Clones humanos y Bioroides, se ha colonizado la luna y el mundo está dominado por grandes corporaciones. Hay movimientos “civiles” en contra de los “no-humanos”, problemas con la distribución de la riqueza… esas cosas.

Cada jugador representará una especie de “investigador” (policías retirados, investigadores privados, clones, policías bioroides…)


que debe investigar un asesinato. Ese es el hilo conductor del juego y de las mecánicas, el “McGuffin”.


EL TURNO

Resumiendo mucho, los jugadores, en su turno (representa un día), tienen unas unidades de tiempo que van a gastar para moverse por el tablero con este sistema de desplazamiento que representa nuestro vehículo (cada jugador tiene un distinto que llega más o menos lejos).

buscando, en la mayoría de casos, llegar a las casillas en las que hay algún tipo de pista.

Con esas pistas podemos hacer dos cosas:

1) MECÁNICA 1a: INCUMPLAR A UN SOSPECHOSO.

Cada jugador recibe al inicio del juego unas cartas ocultas que le indican cual de los sospechosos debe inculpar como culpable o exculpar y demostrar su inocencia(en realidad no existe un culpable predeterminado, como puede pasar en “cluedo”, ni hay que deducir nada, es solo una excusa para introducir una mecánica de mayorías).

Al conseguir pistas colocamos en los personajes, bocaabajo, unos tokens que robamos al azar y que incumplan o exculpan a esos sospechosos. Al final de la partida comprobaremos cuál tiene más, ese será el culpable, y  el jugador con esa carta pillará puntos, y los que tengan cartas de inocente del resto también.

2) MECÁNICA 2a: INVESTIGAR LA TRAMA. Otra opción al llegar a casillas con pistas es la de INVESTIGAR AL CONSPIRACIÓN, que consiste en coger unas “piezas de puzzle” 


y colocarlas en una especie de “laberinto-puzzle”, intentando conectar los caminos. Esas piezas proporcionan bonus, pero también puntos de victoria al conectar 5 en linea, y al final de la partida si se han conectado ciertas zonas.

3) MECÁNICA 3a: TRAMAS. Cada personaje tiene una “misión personal”, independiente del asesinato, que hacer cada semana (seis turnos), que además se subdivide en dos partes, y que por lo general implica desplazarse a determinadas zonas para visitar algo o a alguien, u obtener ciertos tipos de recurso.

Por ejemplo, la Clon tiene una trama relacionada con sus emociones y su conflicto sobre si sus emociones son suyas o “una copia”, y puede-debe visitar a un chico que le gusta para avanzar en esa trama. Eso, en el juego, implica dedicar tiempo a ir a la localización en la que está el token del fulano (y por tanto no investigar).

Al final de cada semana (el juego suelen ser dos semanas, esto es, 12 turnos en total, seis por semana, debe ser que los domingos se descansa) se comprueban las tramas y en función de cómo lo hayamos hecho conseguiremos puntos de victoria.


4) MECÁNICA 4a: Intercambio de recursos por puntos. En algunas localizaciones, o por efectos de juego, podemos conseguir ciertos recursos (que representan dinero, influencia…).

Uno de los usos que podemos dar es, gastando tiempo y desplazándonos a la localización adecuada, canjearlos por puntos de victoria.


5) Mecániza 5a: Cartas de “twilight-penumbra-claridad”. Es la que aporta interacción y junto con las tramas, una fuerte carga temática.

Los jugadores pueden jugar, en su turno, cartas de “claridad” que les favorecen, si se dan ciertas condiciones. Estas condiciones suelen tener una fuerte relación temática, que hay que “saber leer”.

Por ejemplo, al entrar en una localización mayor (un “edificio importante”), Caprice (la Clon) puede activar una carta que implica, temáticamente, “leer la mente” de agente que se encuentra allí, y a efectos de juego le permite colocar una ficha para incriminar-exculpar a un sospechoso.

Peeeero, a la contra, los jugadores rivales pueden jugarnos cartas de nuestro personaje “de penumbra”, también bajo ciertas circunstancias, que nos perjudicarán. Por ejemplo, si Caprice entra en ciertos barrios “bajos” castigados por la situación social que culpan a los clones de quedarse con sus trabajos, puede salir mal parada.

Hay unos códigos de formar y colores que nos permiten saber qué características tienen las localizaciones, y con eso intentar evitar o buscar ciertas zonas.

El problema es que en la primera partida no sabes exactamente qué zonas son especialmente malas para tu personaje, con lo cual vas bastante a ciegas.

A estas mecánicas principales hay que añadir varias cosas: distintos escenarios-asesinatos que cambian algunas reglas, eventos a inicio y mitad de semana, periodistas y soplones que aportan nuevas acciones, posibilidad de asesinar sospechosos… y alguna que otra minimecánica.

Como veréis, esto supone un “gazpacho” de reglas y minirreglas que hacen que la explicación de la partida sea densa.

SENSACIONES:

La principal característica es la combinación de mecánicas muy muy euro y “de gestión”, como la forma en la que se resuelve la mecánica de los sospechosos, muy bien “pegada” temáticamente, con la parte narrativa de las mecánicas de las tramas y el “twilight”. El problema es que hay que poner un poco de tu parte para llegar a entender narrativamente lo que pasa. Si te quedas solo con la parte de “coge un marcador de x” y no te paras a leer que ese token representa la paliza que te ha dado una organización mafiosa que te ha localizado porque has entrado en un bar de unos bajos fondos, ya que tu personaje es un expolicía corrupto… pues te estás perdiendo el 90% de la gracia.

La duración tampoco ayuda: se te van a ir 5 o 6 horas tranquilamente, especialmente si es la primera partida. Y ya no digo si juegas a 5 jugadores. El tiempo muerto cuando no juegas es también un problema. Aunque la teoría dice que puedes jugar durante el turno de los otros jugandoles cartas de penumbra, la realidad es que ese uso es limitado y ocupa poco tiempo. La mayoría estarás mirando lo qué hace el otro, y son turnos que pueden resultar largos y un poco repetitivos.

En resumen, es un juego con ciertas “contras” que hacen que haya que ir muy prevenido respecto a la duración y densidad, sin prisas, preferentemente para jugar a 3 jugadores, pero que con esas condiciones es una experiencia de juego muy distinta y particular.

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