Bienvenidos a un nuevo capitulo de protos y sus protas, para este capitulo tenemos invitado especial al que hemos obligado a sacar su proto más refinado.

Un diseñador más famoso por su faceta de ilustrador, pero que tiene algunos juegos muy pulidos en su escritorio.

Damos la bienvenida a Pedro Soto que nos presenta Rio.

Allá vamos!!

Río es un juego de gestión y desarrollo con mecánica de colocación de trabajadores para 3 a 5 jugadores y con una duración de 90 minutos. Creado en el 2009 por un servidor (Pedro Soto) y Fernando Gómez, en él los jugadores son alcaldes de unos pueblos que se encuentran a orillas de un mismo río.

Su objetivo será hacer prosperar su pueblo, pero siempre teniendo en cuenta que comparten una presa, que el agua que tiene es para todos y que la victoria les llegará con la depuración o el buen aprovechamiento de este valioso recurso.

En el juego se manejan 4 características principales:

  • – El dinero que sirve para mejorar el bienestar de tu ciudad, comprar edificios, contratar campañas medioambientales…
  • – El agua que es fundamental para pagar el consumo de los edificios que poseas y para obtener puntos de victoria cuando devuelves la que no necesitas debido a la buena educación ambiental que posean tus ciudadanos
  • – El agua contaminada que es generada cuando pones en marcha tus edificios productivos y que deberás depurar y devolverla limpia al río.
  • – El bienestar de tu pueblo que te permitirá ganar iniciativa, empates y obtener puntos de victoria si se encuentra en ciertos niveles.

En este juego es muy importante que siempre tengas en cuenta el consumo de agua de tu pueblo ya que, al principio de cada turno, el gobierno repartirá agua de la disponible en la presa para abastecer en lo posible cada uno de los pueblos. Pero será después de que los jugadores hayan hecho sus acciones y hayan construido nuevos edificios que deberán pagar el agua de todo su consumo.

Así que puede ocurrir que al principio tu pueblo consuma 5 puntos, pero tras un turno loco de construcción tengas que pagar 8 al final del mismo. ¿Tendrás agua suficiente acumulada de otros turnos o deberás asumir cortes de suministro y multas que desciendan tu bienestar y te penalicen al final de la partida?

¿Debes construir? Sí, pero responsablemente. Aunque, claro, no faltará el jugador que viendo que los demás se comportan sosteniblemente, aproveche para invertir más deprisa y acelere su motor de producción y tome ventaja sobre los demás. Porque claro, si en la presa hay agua suficiente para todos los jugadores a la hora de repartir porque los demás requieren poca, el gobierno en el siguiente turno le dará a él más porque realmente su pueblo lo necesita.

Las zonas del tablero central que serán disputadas por los jugadores son:

– Constructora. Podrás construir los edificios disponibles (viviendas, fábricas o edificios especiales).

– Depuradora. Podrás eliminar el agua contaminada que llena tu depósito y no deja sitio para agua potable.

– ETAP (Estación de Tratamiento de Agua Potable). Podrás recoger más agua potable de la presa (si es que queda alguna gota).

– Consejería. Podrás adquirir o ejecutar campañas ambientales para responsabilizar a tus ciudadanos y empresas del ahorro de agua.

– Puerto. Es la zona donde conseguirás dinero por si no quieres activar tus edificios de producción para no contaminar.

– Desaladora. Un recurso para comprar agua limpia extraída del mar si ves que la presa está seca.

La mecánica de colocación de trabajadores da un giro interesante en este juego, ya que son tus propias viviendas las que determinan el número de trabajadores que colocas. En el turno de acción los jugadores de uno a uno van activando sus viviendas hasta que se han activado todas. Con los trabajadores que te da cada una podrás ir a ocupar el tablero central o activar tus propios edificios.

Pero claro, un bloque feo de apartamentos te proporciona 3 trabajadores de una vez, aunque sea más caro de obtener y consuma más agua en cada turno que un precioso chalet que resulta más económico y te dará bienestar, aunque te proporcione un sólo trabajador.

¿Qué tipo de pueblo prefieres? ¿A qué velocidad prefieres desarrollarte? ¿Qué están haciendo tus rivales?

La interacción en este juego es muy alta porque, aunque no puedas ocupar los pueblos ajenos, deberás estar constantemente vigilando el crecimiento de los demás jugadores porque de nada sirve ser bueno y ecológico si entre vosotros hay un tiburón que prefiere crecer desaforadamente y la presa tiene agua suficiente para mantenerla.

Los jugadores deberán además competir por tener más bienestar y así saber buscar las mejores posiciones del tablero además de que deberán “cooperar” cada 3 turnos para pagar, entre todos, el mantenimiento de las infraestructuras públicas que el gobierno ha puesto a vuestra disposición. ¿Quieres asegurarte de que nada se deteriore? Tendrás que pagar más aun calculando que con ello ayudas a los rivales que tengan menos dinero en ese momento.

¿Lograrás desarrollar el pueblo más próspero y sabrás cuidar el valioso recurso líquido?

Déjanos tu opinión, ¡La valoramos mucho!