Mientras anestesiaba con mascarilla a un podcaster con la mano llena de astillas (la ira del Caylus es lo que tiene), tuve un ensoñamiento, una clarividencia como si estuviera entre nubes de Charterstone. Puede que se tratara de la inhalación de los gases que se escapaban de la máscara, pero juro que la veía delante de mí.

La necesito, la deseo, mi vida mejorará… ¿verdad?


Un hobby es un entretenimiento al que le dedicamos tiempo. No una vez al mes, ni siquiera una vez en semana. Estamos hablando de entrenar, estar enterados de la última, leer Blogs, escuchar podcast, ver vídeos de Yiutuf. Algo casi diario. Habrá temporadas que no podremos darle todo lo que querríamos, pero eso no significa que dejemos de pensar en ello.

Definido tu nivel de entretenimiento, empiezas a valorar los gastos: ir al cine pueden ser 12 euros de media sin contar la cena, comprar un juego de mesa ronda 15-90 euros, comprar un disco son 6-25 euros. Y vas acumulando, y usando. Te entregas. Hasta que llegas a un punto: el lujo. Ese gasto desmedido que supera todo lo demás. Para el cinéfilo, un equipo de televisión y sonido. Para el melómano, un reproductor de alta fidelidad junto a un reproductor de vinilos. Para nosotros es esto:

Una mesa de salón reconvertible en centro de juegos definitivo. Las características básicas suelen ser las mismas: LEDs que iluminen mejor el tablero y las cartas, posavasos fuera de la mesa, riel para más accesorios, plexiglass para wargameros. Las comodidades son evidentes, y el precio es importante: estamos hablando de mesas de madera, no de conglomerado y producidas en masa como nuestra querida Ikea.

En la actualidad, en España destacan dos compañías: la veterana y con experiencia Erma Muebles y la joven y aguerrida Mesaparajuegos. Los precios y características son similares, destacando ofertas como la reciente de Mesaparajuegos , con un 10% durante el festival de Córdoba. Pero este artículo del blog no pretende ser una guía económica.

Los lujos son caros y no necesarios. Sin embargo pueden ser placenteros y ayudar a mejorar la experiencia que tenemos de nuestros entretenimientos. Una mesa para juegos potencialmente agilizará partidas (puedes dejar montado el Arcadia Quest mientras sigues usando la mesa normalmente), mejorará la resistencia de tus cartas al dejarlas en el raíl y no estar en tu mano, los sujeta-bebidas te asegurarán que todo el mundo disfrute de sus bebidas y tu no estés subiéndote por las paredes por el miedo de derrame, y muchas cosas más.

Aunque puedes ajustarte a un coste inferior a 1000 euros, tu mesa saldrá entre 1000 y 2000 euros, a menos que te subas a las mesas de mayor tamaño, quedándote entre 2000-2500 euros.

Si a veces racaneamos porque un juego sale 55 euros y no 45, ¿cómo justificamos este desembolso?. ¡El Dr. Cheno viene en tu ayuda!:

  • Si necesitas una mesa nueva de comedor, qué mejor que pasar del conglomerado y cristal a una estable y dura mesa de madera maciza.
  • Si este año no te has ido de viaje en tus vacaciones, te mereces un detalle.
  • Si no has ido a Essen o has controlado el impulso de comprar sin probar, mereces una recompensa.

A mi familia le apasiona la música: no solo tienen discos y vinilos; tienen guitarras, micrófonos, teclados, amplificadores y mesas de mezcla. El costo de todo eso es elevadísimo, pero la música mola más que los juegos de mesa, está claro. Un viaje a ir a ver al Madrid al Santiago Bernabeu puede salirte un precio escalofriante. Es más, cualquier viaje que implica avión e ir a capitales europeas se quedará entorno a los 1000 euros por persona. ¡Vete a esquiar una semana, y luego me cuentas!.

Llevo días racionalizando la compra de una magnífica mesa de juegos, y no es fácil. Sin embargo, para Enero espero la mía, que están fabricando, espero, con mimo. La primera de Canarias dicen. Qué ilusión, y qué locos estamos.

 


Al final quité las astillas de la mano del podcaster sin mayor complicación. Y pensé que para lo poco que estamos en este mundo, uno debe caminar sin tener espinitas clavadas.

Yo ya me quité la mía.

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