En este juego de Chih-Fan Chen y de la distribuidora Pegasus Spiele y SD Games en España, nos meteremos en la piel del diseñador de una nueva ciudad que mostrará sus ideas a sus nuevos ciudadanos, los cuales decidirán cual es el mejor diseño.

Con solo cartas, los jugadores, con una mecánica de press your luck, irán sacando de su mazo hasta que decidan plantarse o hasta que irremediablemente los ciudadanos se enfaden demasiado y pasen a interesarse momentáneamente en el diseño de otro jugador.

Básicamente los jugadores irán jugando cartas de su mazo del cual verán siempre su primera carta, al contrario que otros deck-building. E igualmente no habrá mano para jugar, sino que el mazo entero se podrá jugar en un mismo turno. Por ello, cada jugador irá jugando cartas hasta que decida plantarse o hasta que por cualquier causa haya jugado tres cartas que contengan caras enfadadas, lo cual demuestra el descontento con el diseño, en cuyo caso el turno del jugador terminará automáticamente.

Si, por el contrario, el jugador-diseñador se planta antes de que esto pase, podrá utilizar las monedas ganadas con las cartas jugadas para adquirir nuevas cartas o actualizar cartas de las que tenga en el descarte.

Las dos únicas acciones que tendrán disponibles los jugadores una vez que se planten, serán la de comprar una carta o la de actualizar una de su descarte, a realizar una única en su turno. Teniendo una tercera opción disponible que es la de condensar la compra y la actualización de la misma carta a la vez. Al final de la ronda descartaremos todo para volver a empezar en la siguiente.

Además de caras enfadadas y monedas, las cartas tienen acciones que se ejecutaran en un determinado momento, que podrá ser al jugarla o al estar presente en una zona concreta (mazo de descarte, mazo de robo). Habrá que tener en cuenta que hay acciones buenas y acciones perjudiciales.

Y como no podía ser de otra forma, una de las cosas más importantes del juego son las medallas que otorgan determinadas localizaciones, por incluirlas en un buen diseño (los famosos puntos de victoria). Para ganar deberemos tener 8 o más de esas medallas en una misma ronda al final de nuestro turno o por otro lado haber jugado 18 cartas o más en la misma.

Aunque se trata de un juego para 2 a 4 jugadores, su número ideal está entre 2 y 3 debido a las mecánicas que pueden hacer los turnos de los jugadores demasiado largos, haciendo el entre turno excesivo en partidas a 4. Así mismo, la interacción es la justa para gustar a aquellos que rechacen los multisolitarios y tampoco excesiva para quienes quieran hacer su estrategia.

El diseño de las cartas en colores pastel y que simulan diferentes localizaciones y edificios de una ciudad lo hacen agradable para la vista. Además, los iconos utilizados son rápidos de asimilar.

No se trata del mejor deck-bulding del mercado, aunque tiene mecánicas originales que lo hacen entretenido, y en cierto sentido algo adictivo (por el riesgo). Un gran problema que tiene es a la hora de barajar, ya que al tener dos caras habrá que hacerlo sin mirar o ponerle fundas opacas, lo que hace que sea algo engorroso, pero mejora otros aspectos.

Así que, si quieres un juego divertido, con algo de originalidad, que no dure mucho y para 2-3 personas, este es tu juego.

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